¿Ya escuchó hablar de gamificación?

En tiempos de tanta competitividad mantener al equipo motivado es una tarea difícil. Además de eso, con la rotatividad de empleados, las capacitaciones necesitan ser constantes para que el conocimiento no se pierda.

Para ello, surge la necesidad de invertir en metodologías y probar las más diversas técnicas disponibles en el mercado. En este sentido, una tendencia alentadora ha venido ocupando espacio en las instituciones.

La gamificación (o gamification) ya se apoderó del mercado tecnológico y su eficiencia viene siendo comprobada a cada día en los más diversos sectores. La metodologia es muy sencilla: aplicar, a través de los elementos de los juegos, mecanismos para alcanzar metas reales y motivar a las personas.

Con la democratización del acceso a internet, cada vez más personas están en las redes sociales y los juegos virtuales ganan espacio en el cotidiano como medio de distracción e interacción. En el seminario “videojuegos para crear un mundo mejor”, en TED Talks, la diseñadora de juegos, Jane McGonigal, resaltó datos de una investigación que reveló que, por semana, juntando a todas las personas del planeta, más de tres billones de horas son dedicadas a juegos en el computador o en un videojuego.

Puesto que los juegos atraen y actuan como fuente de entretenimiento en las más diversas categorías de edad, las empresas encontraron en esta vertiente una oportunidad de utilizarlos también en el mundo de los negocios – sea para reforzar la interacción y divulgación de una marca o para realizar capacitaciones con los equipos.

Aplicando la gamificación en los negocios

La gamificación actúa como estrategia basada en el ofrecimiento de incentivos que estimulan la participación de los jugadores de maneira lúdica. Llevando para el lado prático, en food service, por ejemplo: en una simulación de juego, los gerentes de unidad reciben la tarea de reducir el costo en materia prima hasta el 5%. Para eso, éstos necesitarían cumplir metas, seguir un paso a paso específico hasta alcanzar el objetivo. Al cumplir la meta establecida ésta va acumulando puntos, que en determinado momento, serán convertidos en obsequios reales.

Al interactuar así en el juego, además de reforzar las técnicas, queda más clara la aplicación en la práctica del día a día en la cocina. Además, de forma más dinámica, en momentos ociosos, el profesional tiene la oportunidad de vencer las propias barreras y conquistar objetivos grandes.

Las software houses ya están atentas a este escenario y están desarrollando soluciones modernas y eficaces a través de aplicativos. Llevar los problemas reales de las grandes corporaciones para estas plataformas es una inversión interesante, una vez que el acceso se expande a diversas personas, sin perder la validez y, las capacitaciones ganan un nuevo formato – pudiendo ser ejecutados a cualquier hora, en cualquier lugar.